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La Lupa Económica | ‘España se descuelga del ritmo de recuperación de Europa’, por Fran Coll

13 febrero, 2021

El economista y coordinador del servicio de estudios de la Fundación Civismo, Fran Coll, coge La Lupa de Metrópolis Daily.


Como hemos venido comentando a lo largo de estos primeros compases del año, la economía española, en un escenario en el que debía comenzar a recuperarse del duro shock vivido en el 2020, ha comenzado a mostrar, nuevamente, signos de que se está descolgando en la recuperación económica. Una recuperación que, por el contrario, sí muestran las economías homólogas del bloque europeo. En este sentido, los indicadores que se han ido publicando al respecto muestran ese claro descuelgue que, como en años anteriores, podría poner en aprietos a nuestra economía; condenándonos nuevamente a una recuperación más gradual que la experimentada por otras economías de la propia Unión Europea.

Así lo ha confirmado el propio Banco de España, en adición a otros organismos que, en semanas anteriores, comunicaban esta misma situación. Y es que, en lo que respecta a los principales indicadores macroeconómicos, el indicador compuesto de la OCDE, el informe WEO del FMI, en adición al último comunicado del presidente del Banco de España, todos y cada uno de ellos alertan sobre una economía española menos capaz y preparada, con más debilidades estructurales en su economía, a la vez que se muestra como una economía en la que la incertidumbre y los riesgos impiden despejar variables en el horizonte.

Como sabemos, el 2021, en teoría, es un año en el que el conjunto de economías en el mundo debería comenzar a recuperar el dinamismo perdido a lo largo del 2020, y debido a la paralización de la actividad económica, en aras de frenar los contagios y contener el virus. Inmersos en un escenario de excepcional incertidumbre, el organismo multilateral prevé que la economía mundial crezca a ritmos del 5,5% en 2021, moderándose hasta situarse en el 4,2% en 2022. En este escenario, las proyecciones se han revisado al alza en 0,3 puntos porcentuales, en vista de las expectativas de un fortalecimiento de la actividad más avanzado el año gracias a las vacunas y al respaldo adicional de las políticas en algunas grandes economías.

Sin embargo, y como vemos, esta recuperación será asimétrica, también entre países. En este sentido, el FMI, también en la actualización de su informe WEO, avisó de que la solidez de dicha recuperación variará considerablemente entre países, dependiendo estas variaciones del acceso a intervenciones médicas y las vacunas, la eficacia del apoyo de las políticas, la exposición a repercusiones económicas transfronterizas y las características estructurales de cada economía al inicio de la crisis.

En este sentido, los riesgos que expone el Fondo Monetario Internacional (FMI) son, precisamente, aquellos que destaca Hernández de Cos (BdE) en su análisis.

La economía española, en lo que respecta a las vacunas y las intervenciones médicas, está retrasando los plazos de vacunación, con un ritmo que no le permitiría cumplir con los objetivos que se plantearon. Esta situación, teniendo en cuenta la dicotomía establecida por la incapacidad de contener el virus en un escenario en el que la actividad económica siga su curso, podría provocar desviaciones en unas estimaciones que ya de por sí son bastante confusas. Unas desviaciones que, en el paso, condenó a nuestro país a recuperar su nivel previo 5 años más tarde que Alemania, por ejemplo.

Por otro lado, centrándonos en la eficacia del apoyo, España presenta una incapacidad real de estimular su economía, al menos al nivel que lo hacen economías homólogas como la economía líder en Europa, Alemania. El escaso margen fiscal, en un escenario en el que la deuda y el déficit se muestran disparados, nos deja esa incapacidad, a la vez que nos hace dependientes de la llegada de ayudas de la Unión Europea. No obstante, pese a que llegasen los fondos, que también está por ver, hablamos de una inyección aproximada del 4% del PIB, mientras la media de los países ricos se sitúa por encima del 6%.

En penúltimo lugar, atendiendo a las debilidades estructurales, España es, precisamente, un país que, por arrastrar reformas de gran calado, presenta muchas debilidades estructurales. Con un mercado laboral que presenta un 16% de paro estructural; una productividad contracíclica que se mantiene estancada en una mayoría de nuestro tejido productivo; y todo ello, en adición a una composición empresarial muy vulnerable, condicionando nuestro tejido productivo a empresas muy poco resilientes como lo son las pymes, el deterioro del que debemos recuperarnos es bastante superior, por lo que los esfuerzos deben intensificarse para salir de un escollo, como digo, más profundo que en el caso de otros países.

En último lugar, atendiendo a esas repercusiones transfronterizas, debemos añadir otros escenarios que ponen en peligro la recuperación. Y con estos escenarios me estoy refiriendo a un precio del petróleo que pone de manifiesto nuestra dependencia energética y el sobrecoste que esto genera en los consumidores; pudiendo ahogar, dicho sea de paso la demanda. Esto, en adición a otros fenómenos que, como el Brexit o la hipotética mala relación de Joe Biden con Europa, ponen en peligro una recuperación muy necesaria para nuestra economía.

 

Fran Coll | Economista

 

Metrópolis Daily

La información, a las 6:00

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