Gracias a la confianza que muchos oyentes están depositando en nosotros, a su fidelidad y a sus contactos, cada vez encontramos más puertas abiertas en nuestras investigaciones como fue en el caso de la preparación para el programa dedicado a los misterios y leyendas de Cartagena.
En esta ocasión, queríamos tratar de conocer de primera mano si todos esos rumores que corrían en la ciudad portuaria sobre fenómenos paranormales en los yacimientos arqueológicos eran ciertos o sólo cuentos de viejas. Y no solo conocimos a personas que los habían experimentado si no que pudimos pasear por esos mismos rincones mientras nos contaban sobre ellos.
Acompañadnos en nuestra visita pero perdonad que no demos nombres, en este caso, lo importante son los hechos.

Año 1991. La joven Estefanía Gutiérrez Lázaro de 18 años realiza, al faltar la profesora de una de sus clases y junto con unas amigas, el mal llamado juego de la ouija. Pero llega la profesora sustituta y las descubre, y con el sobresalto, las chicas tiran el tablero. Se cuenta que del vaso que usaban salió entonces un extraño humo que penetró por las fosas nasales de Estefanía. Desde ese momento, nada volvería a ser igual en casa de la joven...

Un camino serpenteante entre los montes de Sierra Espuña nos conduce al próximo lugar que vamos a investigar, el Sanatorio.
Es un edificio imponente que emerge entre una arboleda, próximo a un restaurante dominguero. De color blanco el ala no rehabilitada, con las molduras verdes y medio tabicada con hormigón que los vándalos han derribado para poder entrar; en salmón, la zona rehabilitada, con las molduras en azul y aún así también destrozada.
Por el camino de ascenso una serpiente se cruza nuestro camino, no será el único animal que veamos, también nos saludarían una ardilla y dos murciélagos.
Al acercarnos al edificio vemos que no somos los únicos que hemos decidido visitarlo, dos personas más merodean por el patio. Tras preguntarles por dónde habían entrado, los imitamos...

Enriqueta Marti i Ripollés, (San Feliú de Llobregat, 1868- Barcelona 12 de mayo de 1913) más conocida como La Vampiresa de Barcelona o del Carrer de Ponent, solía secuestrar niños de la Barcelona de principios del siglo XX para vender su sangre, huesos, manteca o para ser utilizados sexualmente a los burgueses de la época...

Gilles de Montmorency-Laval, nació en el 1404, a las orillas del Loira, en la Bretaña francesa. Falleció en 1440. Sus padres fallecieron siendo pequeño por lo que fue educado por su abuelo materno, Jean de Craon y, según Gilles, este hombre le enseñó a beber temprano y a extraer placer de pequeñas crueldades. El abuelo era una influencia negativa en su vida, además su carácter era violento. Cuando Gilles heredó la enorme fortuna familiar, sólo tenía 11 años. El dinero y las enseñanzas de su abuelo le hicieron creer que era omnipotente.